He caminado esta mañana, pensando en ti, escuchaba mis pensamientos, todos tenían un sonido diferente, pausado, con silencios a veces y de repente se oía un piano que marcaba el paso de nuestro tiempo. Mi garganta se ennudecía apretándome el cuello hasta exprimir unas lágrimas adheridas en mis parpados.
Sigue esta melodía cada vez más agradable y pausada, ya no me hace falta oírla para sentirla dentro de mí, no se porqué, pero sabe marcarme el paso, y otra vez el piano, nuestro tiempo.
Es una partitura desconocida a mis sentidos, no es como otras que embaucan y ciegan que no dan posibilidad a poder admirar los acordes tan maravillosos que posee esta nueva pieza.
Este nuevo hilo musical es intermitente pero no cesa, está dentro de mi actividad cerebral. Con el permiso de mis vísceras sujetadas por los sentimientos se desvanece hasta llegar al corazón, donde cambia el ritmo de mis constantes y comienza de nuevo el piano.
Parece una pieza compuesta con la intención de parecer desconocida para mí, pero sin embargo, cada vez que la siento es mas endógena, y el silencio de esta me causa pavor, vacío y dependencia, con subidas y bajadas de volumen cada vez, cada poco a poco, se me hace mas atractiva, es tan nueva para mí que parece que es mía, y de repente el piano.
Victor Juhasz - Ilustraciones
Hace 19 horas

0 Bastardos Ilegítimos:
Publicar un comentario en la entrada