24.9.10

desde aquí

Acaricio mi dolor intentando apagar el sufrimiento que me ha causado alguien que no he visto en mi vida. Coloco mis manos delante de mi cara en forma de desesperación, no hablo con nadie, este ratito de hoy es para mí.
No dejo de pensar en la conversación con este extraño, que sin conocerme de nada la única influencia que tiene sobre mí, sabe explotarla hasta derramar tanto dolor que no se lo podría imaginar ni en cien vidas.
No sé como se puede llegar a despreciar el dolor, la soledad, el vacío eterno, la carencia.
El desconsuelo de una forma tan frívola y a la vez tan intensa.
No es suficiente que yo lleve un lastre durante toda mi vida por tu culpa, que me sienta mal conmigo mismo por ser quien creo pero que no soy, que la mayoría de mis actos estén cuestionados por culpa de tus genes, que haya tenido que soportar porque sí.

No, amigo mío, esto no es justo, que mientras tú estás disfrutando de una mentira, los demás padezcamos la verdad de tu vida.
Lo único bueno que has hecho en tu vida lo has hecho hoy, haciendo desaparecer los fantasmas que llevan persiguiéndome veinticinco años, demostrándome que la persona mas despreciable que no he conocido en mi vida eres tú.

1 Bastardos Ilegítimos:

  1. Tu entrada es dolorosa pero llena de belleza y sensibilidad, justo la luz de la que otros carecen y jamás conocerán. Y tu posees esa luz, porque sientes, dolor, pero sientes...que hay que pasa por esta reputa vida sin sentir nada y la nada es sólo éso, nada.

    Mis cariños más sinceros

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