Se me había olvidado durante este tiempo a causa de todas las situaciones que han ocurrido, quien era, como si hubiera perdido mi identidad, como si fuera otra persona.
Con tantos cambios de repente, con tantos frentes abiertos, con tanto desconcierto con malas compañías…
En fin, cuando se toman decisiones nunca se está seguro del todo, y más cuando se trata de personas, que sientes que puede que te hayas equivocado, que hayas dado un paso en falso o que rotundamente la hayas cagado, pero esto se debe a que el ser humano y más yo queremos solución y efecto y esto a veces lleva su periplo.
Pero si cuando tomamos este tipo de decisiones no nos sentimos de esta manera, si no creemos estar equivocados no sabremos de la importancia de estos miedos, dudas, inseguridades, convicciones erróneas, que a su tiempo se convierten en seguridad, experiencia, tranquilidad, acierto y lo más importante vuelves a ser el que has sido siempre, el que se ha hecho a si mismo como más o menos ha podido, el original y auténtico, no el que mueve su corazón durante este periplo que lo único que hace es no dejarse dar cuenta de que estás en lo cierto.
Gracias a estos miedos y cagadas por devolverme algo de lo que ya no me acordaba.
Scott Listfield - Ilustraciones
Hace 1 día

No todo el mundo se ve cuando se mira en el espejo.
ResponderSuprimirFelicidades.
Porque estar vivo no es lo mismo que vivir!!!
ResponderSuprimirUn abrazo.
Yeli
Suele ocurrir.....las dioptrias del amor, sexo, amistad (llamese X) hacen estragos en la mirada.
ResponderSuprimirOlimpia.